Dorada: Mejoras en recomendaciones de alimentación y en el programa estacional de piensos

15 de agosto 2018

Resultados recientes de pruebas de investigación de BioMar confirman y amplían el conocimiento sobre los efectos de la temperatura en el rendimiento del crecimiento en dorada. Estos resultados serán implementados muy pronto en nuestras recomendaciones de alimentación para la dorada, en la app "BioMar Feeding Tool" y en forma de un completo programa estacional de alimentación para esta especie.

-La temperatura del agua de mar tiene un impacto directo en las reacciones químicas en el cuerpo del pez y una influencia directa en el oxígeno disponible para el mismo. En el área mediterránea, la temperatura del agua varía desde los 9ºC hasta más de 30ºC en algunas áreas. Este hecho obviamente afecta al rendimiento de la producción, y por ello ha sido un tema central del departamento de I+D de BioMar desde hace años, dice Iannis Karacostas, Product Manager del segmento de marinos en BioMar EMEA.

Actualmente un nuevo proyecto de investigación está en marcha en el centro de tecnología en acuicultura de BioMar (ATC, por sus siglas en inglés) en Hirtshals, Dinamarca. Esta investigación se centra en la relación entre la temperatura del agua y la energía digestible del pienso en el rendimiento de la lubina, dorada y trucha. Los resultados para dorada está ya disponibles.

- En el 2012, ya obtuvimos sólidos resultados en los que se veía que el crecimiento del pez era independiente de la energía digestible del pienso, para un nivel de energía y rango de temperatura dados. Las nuevas pruebas tienen un diseño experimental más complejo e incluyen un mayor rango tanto de temperaturas del agua como de niveles de energía digestible en los piensos. Como resultado se obtiene información más detallada: Sin importar el nivel de energía digestible del pienso (ED), hay una diferencia clara en el rendimiento de la dorada a temperaturas por debajo de 16ºC y por encima de 20ºC o. Esta diferencia es especialmente remarcable cuando se usan piensos de baja energía, dijo Iannis Karacostas.

Bajo la hipótesis de que la influencia de la temperatura en la velocidad de crecimiento del pez no depende del tamaño del mismo, la prueba permitió calcular tanto las curvas de corrección de la tasa de crecimiento (SGR) como las del índice de conversión (FCR). – De hecho, aplicando las correcciones de temperatura a las curvas de SGR y FCR, podemos ahora establecer con más precisión las curvas de las tablas de alimentación, y esto incrementa la exactitud de nuestras guías de alimentación, declaró Iannis Karacostas.

Las pruebas trajeron consigo otros datos interesantes: Los coeficientes de digestibilidad de los diferentes componentes de la dieta varían con la temperatura. Esto significa que también el nivel de energía digestible de un pienso dado varía con la temperatura.
De hecho esto ayuda a explicar por qué el crecimiento de la dorada es tan reducido a baja temperatura, dijo Iannis Karacostas. – Una conclusión práctica es que para permitir algo de crecimiento durante el invierno, el uso de componentes de mayor digestibilidad ayudarán al pez. Esto se puede hacer usando piensos con mayor relación proteína digestible/energía digestible (PD/ED) y un menor nivel de energía general.

Iannis Karacostas comenta que los resultados de la prueba apoyan fuertemente los beneficios de tener un programa de alimentación estacional, al cual ahora BioMar incorpora estos últimos resultados.

-BioMar ofrece gamas de piensos que cubren las necesidades del pez durante los diferentes periodos del año. Puedo decir muy orgulloso que tenemos un programa de alimentación bien estructurado y documentado. Nuestro programa combina piensos de mayor energía para los periodos de temperaturas óptimas, piensos con propiedades inmunoestimulantes durante periodos de cambios bruscos como primavera y otoño-, y para aguas frías el programa propone piensos de menor energía, que demostraron tener un mejor rendimiento que los de mayor energía. Y por supuesto para dorada, el programa también incluye piensos dirigidos a los periodos de mayor riesgo de brotes de ectoparásitos, concluyó Karacostas.