Dirigentes mundiales han previsto que la acuicultura debe duplicar la producción para 2050, sin aumentar la presión sobre los peces salvajes y las tierras agrícolas. Aparentemente, es una tarea imposible, pero si queremos que haya un futuro sostenible, la acuicultura no debe fracasar, ya que es una fuente de alimentos nutritivos y de bajo impacto.
Nos comprometemos a hacer que el sector de la acuicultura sea un proveedor de alimentos marinos seguros y sanos rentable a largo plazo. Por eso seguiremos impulsando la innovación, no sólo en la eficiencia y el rendimiento de nuestros piensos, sino también en el desarrollo de ingredientes de bajo impacto, a través de nuestro trabajo con proveedores e instituciones de investigación.