Pigmentación - Más que solo color

may 6, 2026
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Pero ese color no aparece por sí solo.

Las truchas no pueden producir estos pigmentos de forma natural, así que todo depende de lo que comen. En la naturaleza, lo obtienen a través de su dieta, principalmente al consumir crustáceos y otros organismos ricos en carotenoides. En el cultivo, esto se gestiona mediante el pienso, donde la astaxantina es el ingrediente clave.

La función de los pigmentos

La astaxantina es responsable de la pigmentación que asociamos con la trucha, pero su función va más allá del color. Este carotenoide actúa como antioxidante y apoya procesos fisiológicos vinculados a la resiliencia y al rendimiento general del pez. Esto hace que la fuente y la forma de la astaxantina sean relevantes no solo para la apariencia, sino también para cómo responden los peces a distintas condiciones de cultivo.

Existen dos fuentes principales de astaxantina usadas en acuicultura: natural y sintética. Ambas buscan lograr una pigmentación consistente, pero difieren en su origen, estructura y en su comportamiento biológico.

Pigmentos naturales vs sintéticos.

La astaxantina natural, como la derivada de procesos de fermentación usando microorganismos como bacterias, levaduras o microalgas, se acerca más a lo que los peces encontrarían en la naturaleza. Estas fuentes se utilizan cada vez más en sistemas donde importan el origen del ingrediente y los métodos de producción. La astaxantina sintética, por otro lado, se produce mediante síntesis química a partir de fuentes petroquímicas, lo que permite un suministro estable y escalable.

La diferencia no se limita al origen. También depende de la estructura molecular. La astaxantina natural se presenta principalmente en el isómero 3S, 3’S, que es la forma dominante en la naturaleza y se asocia con una mayor actividad biológica. La astaxantina sintética contiene una mezcla de tres isómeros en proporciones iguales, lo que puede influir en la eficiencia con la que el pez absorbe y utiliza el pigmento.

La forma también es importante. La astaxantina natural suele estar esterificada, es decir, unida a ácidos grasos. Esto mejora su estabilidad y la protege de la degradación durante el almacenamiento y la digestión.

La astaxantina sintética generalmente se encuentra en forma libre, lo que puede hacerla más sensible a la oxidación y potencialmente menos estable en determinadas condiciones.

Estas diferencias se traducen en cómo se comporta el pigmento en la práctica. Las fuentes naturales suelen asociarse a una mayor actividad antioxidante y a menos impurezas, ya que derivan de procesos biológicos. Las fuentes sintéticas siguen utilizándose ampliamente debido a su consistencia, disponibilidad y eficiencia de costes, especialmente en la producción a gran escala.

Como puede ver, la pigmentación va más allá de lograr un color específico, ya que comprender cómo distintas estrategias nutricionales interactúan con la biología del pez es clave. La formulación del alimento, el origen de los ingredientes e incluso la composición del pigmento influyen en la eficacia con la que se deposita el color y en el rendimiento del pez a lo largo de su ciclo de vida.